Artículo: DEL VELLÓN AL FIELTRO: CÓMO TRANSFORMAMOS LA LANA EN FIELTRO

DEL VELLÓN AL FIELTRO: CÓMO TRANSFORMAMOS LA LANA EN FIELTRO
En SONMO creemos que conocer un material es también entender todo lo que sucede antes de que llegue a convertirse en un producto. En nuestro taller de fieltro, la lana de nuestras ovejas mallorquinas pasa por diferentes etapas hasta transformarse en un nuevo material.
El recorrido comienza mucho antes de llegar a las máquinas. Todo empieza con la esquila y la selección de los vellones, donde se escoge cuidadosamente la lana que se va a utilizar y se separa por colores. Trabajar con lana de una misma raza permite homogeneizar sus características y conseguir una mayor regularidad en el resultado final.
Una vez seleccionada, la lana se lava y se prepara para volver al taller. Es allí donde comienza su transformación.

El diablo: abrir la lana
La lana llega al taller lavada, pero todavía muy compacta. El primer paso es pasarla por el diablo o escarmenadora, una máquina que abre y esponja las fibras, deshace los pequeños nudos y le devuelve volumen.
En SONMO utilizamos una máquina de los años 40 que, a pesar de su antigüedad, sigue siendo una herramienta fundamental para preparar la lana y mejorar su rendimiento. Después de pasar por el diablo, la lana queda ligera y esponjosa, lista para continuar hacia el cardado, donde las fibras se alinean y forman la napa.
Del cardado a la napa
El siguiente paso es el cardado. Las fibras pasan por una máquina que las alinea, las estira y las peina hasta formar una capa continua de lana llamada napa. En esta etapa se controla la cantidad de fibra y el grosor que tendrá el material final. Esta precisión permite conseguir una mayor uniformidad y trabajar con diferentes espesores según las necesidades de cada pieza.
Cuando la lana se convierte en fieltro
A partir de la napa comienza el afieltrado. A diferencia de un tejido convencional, que se construye mediante trama y urdimbre en un telar, el fieltro es un tejido no tejido: las fibras se entrecruzan y se compactan entre sí.
En SONMO utilizamos un sistema de afieltrado con agujas para crear placas de fieltro uniformes, resistentes y planas. La máquina cuenta con cientos de agujas dentadas que suben y bajan continuamente, haciendo que las fibras se entrelacen y compacten, y uniendo las diferentes capas de lana.
La propia estructura de la lana hace posible este proceso. Sus fibras tienen pequeñas escamas que, mediante fricción y calor, se enganchan entre sí. Es la misma propiedad que hace que un jersey de lana pueda encogerse y afieltrarse con el lavado en máquina. En el taller, este proceso se controla para conseguir las características que buscamos en el material.

El proceso continúa
Cuando la placa de fieltro ya está formada, todavía no está terminada. El material pasa por un proceso de lavado o batanado, fundamental para completar el afieltrado y conseguir que las fibras queden firmemente compactadas. Después se neutraliza y se seca, completando así el proceso de fabricación.
A partir de aquí, el fieltro continúa su recorrido en nuestro taller textil, donde se corta, se trabaja y se transforma en las diferentes piezas que forman parte de nuestra colección.
Así, lo que comienza como un vellón termina convirtiéndose en un nuevo material y, finalmente, en un producto hecho en SONMO.
Descubre nuestros productos de fieltro en las secciones de Casa, Ropa y Accesorios de SONMO.es.


